¿QUÉ RECUERDOS TENES DEL BRITISH DE CUÁNDO ERAS ALUMNO?
Buenísimos recuerdos. La parte deportiva era buenísima. Hacíamos una cosa que a mi entender hoy le falta al Colegio que era hacer las temporadas. Los deportes se hacían por temporadas.
Hacíamos rugby, fútbol no había, todos aprendimos a jugar y seguimos jugando después, pero las temporadas permitían que hiciéramos el mismo deporte todos juntos, primero rugby, después atletismo donde participábamos de competencias interliceales, el inter houses, se le daba mucha importancia al atletismo. Durante unos años se hizo natación también. No había ese problema del que no juega al futbol juega al rugby. Había mucho registro de las cosas que se hacían. Los colegios y los clubes se basan mucho en mantener las tradiciones y me parece que en algún punto se está perdiendo un poco eso.
¿Y ACADEMICAMENTE COMO ERA EL COLEGIO?
Era buenísimo, hacíamos los exámenes de Cambridge, teníamos mucho profesor “gringo” que estaba bueno. Tengo muchos y buenos recuerdos de profesores que era cracks como el “Tata” Oxtton que era un escoces y vino como profesor de educación física inicialmente. Fue profesor de mi madre y cuando lo tuve yo era profesor de Maths y era un fenómeno. Mr. Gibsson, un montón de ingleses o galeses o escoceses, británicos digamos, que eran muy buenos.
Con el tiempo y después de haber podido mandar a mis hijos también al Colegio, te das cuenta que el esfuerzo re vale la pena y soy súper agradecido de haberme educado aquí.
Mi vieja de apellido Tilve, fue Head Girl, así que, con mi nieto, es la 4ta generación que pasa por el British.
¿CÓMO FUE LA TRANSICIÓN DE PASAR DE JUGAR EN LA FIRST XV A PONERSE LA CAMISETA AZULGRANA?
Yo lo veía con desesperación, para mi llegar al Plantel Superior y jugar, era lo más importante que me podía pasar.
Llegué muy joven y quedaban todavía algunos veteranos jugando y nos hicimos muy amigos. Con Faja (Raúl Fajardo), Mimi (John Leaman), con Frechi (Jorge Freccero), locos que son 5 o 6 generaciones mayores que yo.
Después si un día no había entrenamiento por algún motivo, nos quedábamos a jugar al squash y los veteranos squashistas como Ronnie Mc Gregor que era un gran jugador de squash nos enseñaba. Jugábamos al Tute, al Truco, al Dudo.
Era muy lindo y muy enriquecedor.
¿CÓMO ERA EL CLUB EN LA EPOCA QUE SUBISTE AL PLANTEL SUPERIOR DE RUGBY?
Desde el punto de vista social y de integración era fantástico.
Deportivamente amateur. Entrenábamos en condiciones pobrísimas rugbísticamente hablando, cerca de la sede lo único que había era una canchita de balastro dónde jugábamos al fútbol 5 antes de entrenar. Nos pasábamos la pelota en la rambla. Pero desde la integración de todas las generaciones era muy bueno. Nos quedábamos a comer, íbamos al cine.
Cuando empezamos a entrenar en la sede del Colegio, eso se perdió mucho y terminamos viviendo un momento crítico.
Terminábamos de entrenar y no había un lugar dónde quedarse, lo mismo pasaba el día que jugabas. Se empezó a perder esa camaradería que nos identificaba.
Cuando finalmente se pudo hacer la Sede en el predio del Colegio, recreamos aquella integración de distintas generaciones, con una infraestructura mucho mayor y un lugar muy ameno.






























